Reflexión. ¿Y tú? ¿Qué hiciste para volver?

 


Por el camino cayó San Isidro. Lo hizo también San Fermín. Les acompañaron Fallas, la Feria de Abril, la de Albacete, la Semana Grande de Bilbao y muchas más. Pero no solo eso. Por el camino cayeron también miles de cabezas de ganado y con ellas las ilusiones de quienes en cuerpo y alma habían dedicado toda una vida a su selección. También cayeron muchas de estas vidas, y no solo por el virus que nos acompaña desde hace ya dos años, sino por la precariedad en que el sector taurino ha sido tratado durante la pandemia.


Se quiso dejar atrás en las ayudas económicas a los profesionales taurinos. Se quiso dejar atrás en las ayudas económicas a los ganaderos de lidia. Y por supuesto, se quiso retrasar la vuelta de las corridas hasta que no quedó más remedio. Volvieron las carreras populares, se permitieron manifestaciones e incluso acudimos a ejercer nuestro derecho a voto, pero no se pudieron correr los encierros de San Sebastián de los Reyes.


Fue fácil echarles la culpa a los políticos de todo ello, esperar a que pasase el tiempo o más recientemente, compartir las hazañas taurinas de cada uno de nosotros en un hilo de Instagram donde la afición se quiso mostrar en apuros con el de los rizos.


Fue fácil también acudir a Villaseca de la Sagra, que contra viento y marea luchó por convertirse en un referente para todos aquellos que quisieran volver a las calles. También fue fácil, aunque algo menos, acudir al festival organizado por Ayuso para finalizar su campaña electoral, y desde allí enseñarle al mundo con una foto, lo mucho que nos gusta el mundo del toro.


Pues bien, seré claro y breve.


Que nadie se olvide de que si hoy, que la pandemia parece estar llegando a su fin, seguimos aquí, es por aquellos malos empresarios que pusieron en juego su dinero cuando peor estaban las cosas, por esas interesadas y desvergonzadas figuras que se bajaron el caché y por supuesto, por esos ganaderos que una vez más volvieron a aguantar el bache de vender sus toros a precio de carne, demostrando una vez más su amor hacia el toro bravo.


Y que a nadie se le olvide que las fotos en apuros, en el festival o celebrando la vuelta cuando el trabajo ya está hecho, no sirven de nada.


La tauromaquia no es el futbol, pero está vez parece haber dejado de lado aquello de "El mundo del fútbol es un mundo mediocre gestionado por gente brillante y la tauromaquia es un mundo brillante gestionado por gente mediocre" y haberse puesto en manos de unos pocos que, gracias a Dios, han estado a la altura.


¿Y tu? ¿Qué hiciste para volver?


Desde estas líneas me gustaría agradecer su labor a cuantos aficionados, de forma totalmente desinteresada, sacaron unos minutos para dedicarle al toro, ya fuese en entrevistas, acudiendo a ganaderías u organizando festejos cuando todo venía del revés.


A la Asociación de Moncalvillo, la de Guadarrama, a El Estoconazo y al Chiringuito de Pitones.


Seguid disfrutando de ello, porque haber llegado hasta aquí, es también cosa vuestra.
Daniel de la Morena (Andanada del 12)

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