Esplendoroso inicio de reapertura de la Monumental Plaza de Toros México

 


Después de casi dos años de espera por la pandemia de COVID 19, los tendidos del monumental coso de insurgentes volvieron a lucir pletóricos de aficionados que estaba ansiosos por volver a disfrutar de su espectáculo favorito la fiesta más bella de todas las fiestas, la fiesta brava, llenando tres cuartos de las localidades del imponente embudo capitalino.

Abrió el festejo el diestro tlaxcalteca Uriel Moreno “El Zapata” con el astado de nombre “Rafio” de la ganadería de Rancho Seco, un morito de escaza bravura, que acudió solo un par de veces a la sarga del primer espada, saliendo con la cara alta. Lo más sobresaliente de la lidia que abrió la noche fue el tercio de banderillas que cubrió el “Zapata” que hizo que el respetable lo ovacionara después de colocar el llamado par monumental patentado por él.

Salto al ruedo “Resplandor” en imponente colorado de 537 kilos, herrado con el número 289 al que Ernesto Javier Tapia (El Calita) recibió con pintureras verónicas, y que llevo a jurisdicción del picador Omar Morales con estéticas navarras, rematándolo con una media de fotografía. astado que fue de más a menos, pues su gran kilaje, solo le permitió al segundo espada darle una excelente tanda de pases por el pitón derecho que provocaron un sonoro olé del cotarro que poblaba los tendidos y barreras del coso de insurgentes.







Juan Pablo Sánchez el llamado nuevo rey del temple a quién le correspondió la lidia del tercero de la noche de nombre “Acitrón” un precioso toro berrendo alunarado, botinero de la dehesa queretana de Jaral de Peñas., al que saludo con verónicas y remato con artísticas gaoneras. Con la muleta configuro una faena diversa, animada toreando al de Jaral de Peñas por ambos pitones, siendo mejor el derecho.  Concluyendo su labor con una estocada entera ligeramente trasera, que sería premiada con la concesión de una oreja, que a la postre sería el único trofeo cortado en el primer festejo de reapertura 2021 del feudo de la colonia Noche buena.










Toco el turno al cuarto espada Sergio Flores García, quien reaparecía después de la cornada que le infringiera en la pierna izquierda un astado de la ganadería de Vista Hermosa   el pasado 3 de octubre en Texcoco, Estado de México. A quién le correspondió lidiar a “Don Raúl de la ganadería de los Encinos propiedad de Don Eduardo Martínez Urquidi, Un astado sin trapío, de escasa bravura, engatillado que tenía una embestida incierta al que el diestro tlaxcalteca no le pudo sacar ni una tanda de pases por lo cual tuvo que acortar su actuación con la franela, concluyendo su actuación con una estocada caída, la cual fue pitada y abucheada por el respetable.







Luis David Adame, techo con otro marrajo un burel llamado “Suspiro”  número 422 de la dehesa tlaxcalteca de José María Arturo Huerta, el cual fue pitado desde que salto al albero de la México, lo más sobresaliente de la presentación del quinto espada fue el quite a la limón que realizo junto a Leo Valadez, pues la gente no dejo de reventarlo desde que tomo la pañosa, pincho una vez ,dejando media espada lo cual provoco que el público le brindara un sonoro abucheo y pitos.






Cerro el festejo Leo Valadez de Aguas Calientes, con el morito de nombre “Barbacana” de la ganadería zacatecana de Pozo Hondo de pinta cárdeno obscuro marcado con el número 52. Al que el novel matador recibió de rodillas en los medios, con una larga cambiada, para después concluir su actuación con el percal con vistosas caleserinas dignas para ilustrar un cártel. Cubrió el tercio de banderillas espectacularmente, con la muleta estuvo voluntarioso, toreando con una gran armonía, pero al ejecutar la suerte suprema fallo lo que le impidió tumbarle un apéndice al que cerró plaza.





Por: José Ricardo Gómez Cardona “Gitanillo de sol”







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