Morante y Juan Ortega, Joselito contra Belmonte en La Maestranza

 


El cartel del 24 de septiembre quedará, tras la lesión de Aguado, en un mano a mano entre Morante de la Puebla y Juan Ortega con toros de Juan Pedro Domecq. Ambos diestros tienen un concepto clásico y están considerados toreros artistas, sin embargo, su toreo no es ni mucho menos parecido.

De Morante podemos decir que, además de artista, es un torero muy versátil que tiene infinidad de recursos para todo tipo de toros, otro asunto es que no siempre quiera utilizarlos. El de la Puebla es de los pocos toreros del escalafón, junto a Ferrera, que se atreve a resucitar suertes de la tauromaquia antigua, en la retina queda aquel galleo del bú en la famosa tarde del 10 de mayo en La Maestranza. En palabras de Domingo Delgado de La Cámara: "Morante es el gran crisol donde se funde lo mejor de la historia de la tauromaquia, desde la Edad de Oro de su admirado Joselito 'El Gallo' hasta nuestros días". El diestro cigarrero se encuentra en la cumbre de su carrera, es el primero del escalafón además de ser la única figura que se atreve con las ganaderías 'toristas' como Prieto de la Cal, Francisco Galache, Ana Romero y aún le queda la de Miura en esta feria de San Miguel.

En cambio, Juan Ortega es muy fiel a su concepto y aunque no se sale nunca de su línea es imposible que te aburras viéndole torear. Sus formas son las clásicas de los toreros de Triana como Belmonte, quien claramente es su fuente de inspiración, o Curro Puya.  Precisamente sobre Curro Puya escribió Gregorio Corrochano unas palabras que creo que, en parte, también definen a Ortega: "¿Por qué los toros pasan veloces, ciegos de instinto, delante de las telas de los otros toreros, y por qué delante de estas cambian de ritmo y dominan su instinto? Misterio. Cada hombre tiene su movimiento, porque cada hombre lleva en el pecho un reloj en forma de corazón". Por bruscas y deslucidas que sean las embestidas de los astados, el sevillano siempre logra instantes cargados de estética y pureza. En mi humilde opinión, Juan Ortega es el mejor 'toreador' del escalafón, que no el mejor torero ni matador sino el que mejor torea. También hay que destacar la importancia que tiene la colocación y la forma de componer la figura en su toreo: la pierna hacía delante, dando el medio pecho, el mentón hundido y cogiendo la muleta con la yema de los dedos.

Este viernes los asistentes a la plaza, ya que no la televisan, podrán disfrutar de un mano a mano entre el discípulo de Joselito y el de Belmonte, cosa del destino ambos comparten nombre con su referente, José y Juan. 


Por Darío Vega

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