Las Ventas -25/09/21- Novillos de Fuente Ymbro para M. Diosleguarde, I. Fonseca y M. Perera

 


Primer festejo efectivamente celebrado de esta curiosa Feria de Otoño después de la escandalosa suspensión del día anterior. Las Ventas registró una más que excelente entrada para tratarse de una novillada. Si al frente de la primera plaza del mundo hubiera una empresa responsable y medianamente comprometida con la Fiesta aprendería de la experiencia de ayer y la tomaría como referencia de la calidad mínima que ha de tener un espectáculo que quiere (y puede) sobrevivir. 

Destacaríamos ante todo la juventud como nota rectora de la tarde. Juventud y frescura tanto en el ruedo como en los tendidos que daban gusto de ver entre tantos grupos de mozos, algunos venidos desde Santander como nuestros vecinos de localidad, así como parejitas y familias. Gran ambiente y expectación. 

Los fuenteymbros fueron bien presentados, sin aparatos innecesarios pero bien armados, aparentemente limpios de pitones. En general todos fueron encastaditos, siendo unos más mansos y otros algo más bravos. Todos dieron para un juego interesante y teclas que tocarles, pero sobre todo hubieran dado para 6 faenas distintas 6, si delante hubieran tenido profesionales más curtidos. No obstante, no podemos dejar señalar el compromiso que mostraron los tres novilleros durante toda la tarde, más allá de sus propias capacidades que están por definir pero por eso son novilleros. 

Manuel Diosleguarde fue recibido con bastante frialdad y algún pito recordando los sucesos de Villaseca. El toro empuja sin fijeza en el caballo y como siempre es mal picado. Destaca un quite de Fonseca por gaoneras llevándolo bastante toreado y templado. El toro llega parado a la muleta y se muestra un poco bronco ante lo cual Diosleguarde lo intenta por ambos pitones templando por momentos. Busca darle ligazón pero el toro dirige siempre la vista a tablas resultando una faena desestructurada y sin interés. Liquida al animal de estocada entera trasera y caída por la que inexplicablemente se le pidió una oreja no concedida, ante lo cual el novillero decidió dar una vuelta al ruedo tremenda y justamente protestada. 

En el cuarto Diosleguarde se encontró con el más bravo de los 6. Cumplió en varas, como todos sus hermanos sin ser un toro excepcional. Los primeros pases de la faena arrancaron unos oles cuando el salmantino ligó unos derechazos no muy desacoplados y templados. A partir de ahí la faena transcurrió a menos, entre algún pase templado suelto, siempre con la diestra. ¿Y la mano de los billetes? En fin, se sabe que las izquierdas abandonaron los toros hace tiempo, y entre ellas estaban las manos. Dejó una estocada y cortó una oreja que no molesta pero generosa para ser otorgada en la (antigua) Corte de España.

Fonseca tiene ganas de ser alguien y lo viene demostrando todo este tiempo, pero no obstante, no pareció centrado en una tarde tanto compromiso. Nada se puede reprochar ante su primer toro, un manso encastado y emocionante ante el que se plantó muy bien llevándose 3 cogidas que agradecemos fueron sin consecuencias. Lo mejor sus inicios de rodillas. Entierra la espada y es ovacionado. 

En el quinto, el mexicano está distraído y no consigue acoplarse en ningún momento con un animal áspero pero sin malas intenciones que en manos de otro podría propiciar una faena interesante. Ante un novillo poco entregado hay que buscar el sometimiento más que el lucimiento. Aun con todo, cuestión de tiempo. Es el más torero de los tres novilleros. 

Perera demostró ser todo valor, cosa que en esto de la Fiesta lo es todo y a la vez no es nada. En su primero demostró las ganas de pelea con Fonseca, quien sabe que está por encima pero que en un descuido (como el que tuvo en el citado 5º novillo) puede ser superado. Perera tira de valor cruzándose a veces más de lo que una faena estructurada exige y viene la cogida. La faena prosigue con el interés apagándose al no conseguir una sola serie ligada con un novillo algo incierto. Estocada no mal colocada. 

Ante un sexto novillo soso, Perera intenta jugarse la vida para calentar al público pero solo consigue ponerse pesado. Entendemos la necesidad de encender los tendidos y de embestir si al toro le cuesta embestir, pero se agradece también sentido de la mesura. ¿Para que cerrar con unas manoletinas/bernadinas después sin haber levantado un solo olé? Las orejas en Madrid no se otorgan (más bien, no siempre todavía se otorgan) como en otras plazas por lo que la respuesta del público no fue la esperada por el alumno de Padilla. 

En resumen una tarde entretenida y con clima favorable. Mal la banda minúscula de las Ventas. Siempre lo voy a decir, me da igual que sea Madrid y que sólo se toque en el arrastre. Puede formarse una agrupación musical mayor que se oiga un poco en toda la plaza y tampoco es tan caro. 

Algo más de media sobre el 50% de aforo. Seis novillos de Fuente Ymbro, desiguales remates pero bien presentados, y de juego variado y encastado. 


Manuel Diosleguarde, vuelta al ruedo protestada. 

Isaac Fonseca, ovación y palmas tras aviso. 

Manuel Perera, ovación y silencio tras aviso.


Víctor Hernández García


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