Colmenar Viejo, sábado 28 "Olivas lo intenta, Polope no culmina y Fonseca vuelve a arrasar"

 


La previa

Como viene siendo habitual en Colmenar Viejo, abrirá la feria la novillada con picadores. Será el día 28 de agosto y tomarán protagonismo Jesús Ángel Olivas, Miguel Polope e Isaac Fonseca con una novillada de Ángel Luis Peña.

Apetece y mucho Isaac Fonseca, que quizá sea quien a día de hoy manda en este escalafón y quien tarde tras tarde no deja de sorprender al aficionado. Y por supuesto suenan fuerte los nombres de los otros dos jóvenes, que deben de aprovechar su liderazgo en la segunda fila para mandar en el escalafón ahora que los Rafi, Rufo… han dado el salto. Veremos si su imagen post-pandemia sigue diciendo las mismas cosas que llegaron a decir hace un par de años.


Por su parte, Ángel Luis Peña ha presentado una novillada cómoda de cara y desigual en cuanto al cuajo de los astados, en que quedan algo ”chicos” algunos de ellos.



Así fue la tarde "Olivas lo intenta, Polope no culmina y Fonseca vuelve a arrasar"


Abrieron la feria de los remedios 2021 seis novillos de Ángel Luis Peña, de justa presencia pero preciosa estampa. En conjunto de juego suficiente para el triunfo de los novilleros, pero sin sobresalir ninguno por su condición.


J.A. Olivas mostró que venía dispuesto a volver al lugar donde estaba antes de la pandemia y se fue en primero y cuarto a la puerta de chiqueros. En este último, llevándose un pequeño susto debido a la despaciosidad con que ejecutó ambas suertes. Con el primero consiguió enganchar al público en la segunda tanda de muleta, pero a medida que avanzó la lidia fue acumulando enganchones que evitaron que la faena cogiese fondo ante un noble novillo. Remató por bernardinas y tras meter la espada a la primera cortó una oreja. Con el cuarto, la cosa fue a menos. Ya de salida el trasteo con el capote fue brusco tras el susto en chiqueros. En la muleta el novillo de escasa condición y movilidad no permitió nada y Jesús Ángel trató de alargar en exceso una faena que no tuvo fondo alguno. El público recriminó la duración y tras una entera escuchó el silencio.


Polope recibió a la verónica a su primero y tras un puyazo de verdad realizó un variado quite. Con la muleta anduvo quieto desde el comienzo. Impresionó pero la gente no valoró. Abusó de quedarse al hilo en todo momento y eso, a pesar de que el público más general no entiende, no llega igual que quien queda en el sitio. Faena larga y sin conexión alguna que culminó con un bajonazo que terminó por enfadar al tendido. Con el quinto, el más serio de la tarde que se ovacionó de salida, anduvo correcto con el capote. Lo llevó al caballo sin colocarlo en suerte y protagonizó un penoso tercio de varas. La faena comenzó de rodillas, exigencia que no le vino bien al novillo. Y por no alargarnos más de lo necesario... un calco a su primero. Disposición, quietud y falta de transmisión. Aviso y ovación.


Fonseca, por su parte, volvió a mandar. Me decía mi abuelo a la mañana siguiente durante el vermut que "el mexicanito ese quiere ser torero". Sorprendió que no respondiera a las puertagayolas de su compañero, e incluso que anduvo algo menos enrazado que en otras ocasiones, pero cuando hubo que cortar las orejas, allí anduvo. Recibió a su primero de rodillas y a la verónica. Pasó el tramite de llevarlo al caballo para picarlo mal, se echó el capote a la espalda para realizar un quite de mucho valor y se desmonteró la cuadrilla en banderillas. Brindó su faena a Miguel de Pablo y volvió a transmitir desde su primera tanda pasándose el novillo por detrás. De más a menos fue el novillo al que Fonseca toreó con quietud y buena colocación. Grandes pases dejó por el izquierdo antes de que se terminase por rajar y saludó una ovación. Con el que cerró plaza la historia no cambió. Novillo de escasa transmisión y falto de fuerzas desde que salió al ruedo, se le picó de mala manera y banderilleó sobresalientemente, volviendo a desmonterarse la cuadrilla. Brindó Fonseca a Colmenar. Mucho poder y poco novillo. Obedeció pero no transmitió, pues cada vez que se le exigía, se venía abajo. Faena a media altura que remató por ajustadas bernardinas para llegar al público, que tras alargar la faena, escuchar un aviso y pasaportarlo de un estoconazo, le otorgó las dos orejas y la puerta grande al mexicano.


Por comparar, aunque sea odioso, Polope dejó mucha mejor forma que Olivas, pero sin llegar al público. Frialdad y falta de conexión que no tuvo Fonseca y aprovechó para llevarse la tarde.



Daniel de la Morena (Andana del 12)

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