El Arqueño: "odio cada centímetro de este maldito banquillo"

 


El Arqueño es un humilde matador de toros dispuesto a darlo todo en cada oportunidad que se le presente, y es que este torero tiene una capacidad mental enorme para afrontar los problemas con el pecho por delante y las manoletinas apegadas al suelo. Él es consciente de que se encuentra en ese punto álgido por el que pasan todos los toreros en sus carreras, y no quiere dejarlo pasar, quiere torear para poderlo mostrar. 2021 se le presenta como un año difícil, extraño y diferente, pero tiene claro que le va a hacer frente venga como venga.

¿Cómo afrontas esta temporada?

  • Con muchísima incertidumbre porque hay que entrenar cada día sin saber si me pondré el vestido de torear este año.


¿Han surgido los primeros contactos para esta temporada?

  • Sí, se ha hablado de muchas posibles fechas para agosto y septiembre, pero por ahora nada en firme.


¿En qué momento de tu carrera te encuentras?

  • Delante de la cara del toro estoy en el mejor momento de mi vida, pero lo que sí es muy duro es la falta de oportunidades y contratos. Estoy luchando mucho por confirmar en Madrid, pero la pandemia lo ha frenado todo.


¿Es duro el banquillo?

  • Buena pregunta… ¿Qué si es duro el banquillo?... Es mucho más que duro, ahora mismo es lo que más odio, odio cada centímetro de este maldito banquillo, ya no puedo más con él la verdad. Necesito ponerme el vestido de torear, te aseguro que si me levanto de este banquillo el único que me podrá volver a sentar en él será Dios.


¿Has pensado alguna vez en cambiar el oro por la plata?

  • La verdad que en los momentos que uno entrena y se sacrifica sin tener fechas a la vista lo piensas. Pero cada vez que me pongo delante de un toro se me quita la idea totalmente. Tengo un amigo y banderillero, Javier Cerrato que me dijo una vez que mientras tenga algo que decir  en esto no se me ocurra quitarme, y yo creo que tengo mucho que decir, así que nunca ha sido eso una opción para mí.


¿Cuál es la fórmula para no perder la ilusión?

  • Para mí no existe una fórmula, hay muchos días que pesan y que cuesta trabajo encontrar la ilusión, pero cada uno tiene que tener claro su camino. La disciplina es la que te hace entrenar cada día, si uno tendría que estar motivado a diario seguramente alguno haría las cosas a media y acabaría abandonando.





¿Hay rivalidad en el toreo?

  • Yo soy un férreo defensor de la rivalidad en el toreo, yo creo que hace falta mucha más rivalidad hoy en día. Si miramos atrás en la época dorada del toreo había una rivalidad auténticamente feroz, esto de los besos y abrazos en los patios de cuadrillas no me gustan nada y estoy completamente en contra de ello. La rivalidad tiene que existir para que haya más emoción en el tendido independientemente de lo que haya fuera del ruedo. En el ruedo todos debemos de ser auténticos rivales para darle más grandeza al toreo.


¿Crees que hay justicia dentro del toreo?

  • No, yo creo que no, pero ahí deberíamos entrar en una abanico muy amplio porque podríamos preguntarnos si la vida en general es justa. No es justo pero quejarse no vale para nada, hay que luchar por mejorar la tauromaquia y por mejorar uno mismo, quejarse es de débiles.


¿Es el miedo el peor enemigo del torero?

  • El miedo es el peor enemigo de todas las personas del mundo, así que el torero no iba a ser menos, son miedos diferentes. Unas veces hay miedo al toro, otras al fracaso e incluso la situación de cada torero, muchas veces los que tenemos pocas oportunidades y de repente tenemos una sentimos ese miedo junto a la presión que llevamos encima de no querer fallar.


¿Quién es El Arqueño?

  • Aquí me lo pones difícil. El Arqueño es un matador de toros que salió de una escuela dura, como es la del maestro Antonio Ruíz “Espartaco” al cual idolatro, no podía haber tenido mejor maestro. Él me enseñó la disciplina, el sacrificio y el amor por esta profesión. Después me curtí en un sitio duro del cual estoy muy orgulloso que es el famoso “Valle del Tiétar” en el cual toree en torno a unas cien novilladas con picadores. He matado desde el 2015 unas 15 corridas de toros, todas en pueblos. Necesito levantarme de este banquillo al que tanto odio, necesito esa confirmación de alternativa para salir de él. Como persona estoy enamorado de unos valores que hoy en día brillan por su ausencia, como son el honor, el valor y el respeto. Eso es todo, quiero volver a torear y contarle al público lo que tengo que decir.


Esto ha sido todo, la lucha incansable de un torero con mayúsculas que sabe que el primer tren que pase lo cogerá sin mirar el destino. Ojalá el toreo le dé una oportunidad en estos momentos de pandemia en los que los toreros más necesitados, son los de abajo del escalafón.

Aitor Vian (Tendido_5)


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