¿Quién fue Ricardo Chibanga?

 


Ricardo Paulo Chibanga nace en Lorenço Marques (actual Maputo, Mozambique) el 8 de noviembre de 1947 y fue el primer torero africano y negro que, en la década de 1960, se consagró como uno de los más famosos en el mundo principalmente en Portugal y España.

Se crió en el seno de una familia muy humilde, su padre regentaba una pastelería con la que sustentaba a una familia de 7 hijos.

Ricardo siendo muy pequeño, comenzó a acudir al coso taurino, que distaba poco de la casa de los Chibanga. A los 9 años comenzó a repartir publicidad de los carteles taurinos y captaba a los turistas africanos en la estación de tren para llevarlos a los toros.

De este contacto con la fiesta brava, pasó a jugar al toro con sus amigos parodiando a las figuras de la época como Dimantino Visseu y Manolo Dos Santos. Comenzó sus pasos en el toreo incluido en un espectáculo cómico y poco a poco fue adquiriendo oficio y el constante deseo de ser torero hasta viajar a Portugal en un avión del ejército a la ciudad de Golega.

Precisamente Dos Santos fue quien le dio el gran impulso a su carrera siendo empresario de Campo Pequeno y de veinte plazas más, ya que con él se presentó con éxito en la Monumental de Lisboa en mayo de 1964.

Actúa en más de 70 novilladas entre los años 1968 y 1969 triunfando en casi todas las plazas, sobre toro en Vila Franca de Xira, Santarem y Campo Pequeno. Manuel Carneiro le animó a mudarse a Sevilla, para desarrollar su carrera coincidiendo en el campo con Rafael Torres y el gran Paco Camino, con quienes solía entrenar en un solar donde estaba el antiguo Cine Andalucía.

El 15 de agosto de 1971 tomó la alternativa en la Maestranza de Sevilla, de manos de Antonio Bienvenida y con Rafael Torres como testigo, lidiando toros de Pérez Angoso donde corta una oreja. Posteriormente, también dejó su sello en otras plazas de máxima importancia como Madrid o Barcelona, llegando a torear también en países como Francia, México y Colombia.

Ricardo Chibanga desarrolló progresivamente su peculiar estilo, basado en un enorme valor a la par de unas grandes facultades físicas que le permitían ejecutar un toreo espectacular en los tres tercios, convirtiéndose en un auténtico ídolo popular.

Aparece en diversos carteles como El Rey Africano, título con el que le bautizó Antonio Maravilla en 1967 en San Sebastián de los Reyes. La historia cuenta que a Pablo Picasso le gustó tanto su personalidad que en algún momento, le regaló una de sus obras.

Durante su larga trayectoria profesional sufrió varios percances, el más grave tuvo lugar en la madrileña plaza de Vistalegre, cuando recibió una cornada en el cuello al recibir al toro de rodillas en la puerta de toriles.

La última vez que se vistió de luces fue en Macao en 1999, coincidiendo con los actos que se organizaron con motivo del regreso de la colonia portuguesa a la soberanía de China.

Como tantos otros profesionales, decide seguir ligado al mundo del toro, organizando festejos por localidades portuguesas con dos plazas portátiles. Y así se mantuvo no solo con la satisfacción de ser el primer matador de toros africano de la historia, sino también de contar con el respeto de los profesionales, de su época y de ahora.

Fallece el 16 de abril de 2019 a los 72 años, debido a complicaciones de salud.

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