Entre la espada y la pared

 


Os juro que pensé que lo tenía. Había preparado el comienzo de un nuevo artículo con algo así como "¡Lo tengo!, ¡Al fin!, ¡Hay una solución y pasa por Ponce!".

Mi ingenioso plan tenía intención de pedirle como favor al maestro de Chiva que, dado su reciente salto al panorama musical y la situación actual en lo que a la celebración de espectáculos se refiere, se anunciase en un concierto en la plaza de toros de Madrid. Una vez allí y con alrededor de 5000 personas en las localidades, como manda un buen concierto en tiempos de pandemia, deseosas todas de ver al cantaor, TOROS.

Gracias a Dios, y a aquellos que nos gobiernan (solo cuando las cifras bajan, sino, la culpa es indudablemente de tu irresponsabilidad), la situación sanitaria parece estar mejorando. Y a este descenso en los casos de Coronavirus, le ha acompañado la publicación de los primeros carteles de la temporada taurina.

Esaú, Filiberto y Mario Sotos, "ahí es ná". Ossa de Montiel, al mas puro estilo Ajalvir, será el punto de partida de una temporada que, quizá, estaba mejor cerrada.

Aún así...supongo que gracias.



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