2021, un año para no mirar hacia otro lado


Entono el "mea culpa", porque aquí pasan las cosas y es como si no pasase nada.

Ayer, al levantarme, Facebook hizo saltar en mi teléfono móvil la notificación mañanera rutinaria: "Tiene recuerdos que rememorar". Y es que tal día como ayer, hace 2 años, Ajalvir hacía lo que acostumbraba: dar el pistoletazo de salida a la temporada taurina española. 

Fue una corrida de Marqués de Quintanar que lidiaron Gómez del Pilar, Lama de Góngora y Pacheco. Las cosas que no se organizan bien, están destinadas a salir mal. Y así fue. (Hasta aquellas tardes que necesitan remover Roma con Santiago para salir adelante echo de menos.) 

Ayuntamientos en crisis, indisposiciones, cambio de carteles, toros inválidos desde que salen del camión o toreros "por los mínimos" son el preludio de lo que finalmente termina sucediendo en muchos pueblos. Preludio al que el aficionado no sabe ni pretende hacer frente en ningún momento y al que este año debemos sumar el Coronavirus.

Si ya de por sí existen infinitos problemas a los que no podemos hacer frente, debemos de sumarle un año sin toros por culpa del virus, lo que seguramente, suponga la puntilla para muchas plazas de menor categoría a las que solo asiste el aficionado más adepto pero que son tan necesarias como la que más. 

Cada cual es libre de afrontar esta nueva temporada como si no pasase nada, de sentirse culpable de lo que suceda la que viene o de no volver a una plaza de toros dentro de 10. Esta es la única realidad y vecinos como los de Ajalvir lo saben de buena mano. Hay muchas vías para hacer que un año no pase en blanco y en manos del aficionado está más de una.


Daniel de la Morena

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