La reconstrucción del sistema

 


Hace ya unas semanas del día en que la Fundación Toro de Lidia, en colaboración con el Canal Toros de Movistar, anunciaban lo que pasaría a llamarse "Gira de la reconstrucción". Llegaba entonces la oficialidad de lo que se había convertido en un secreto a voces, de lo que muchos aficionados sentian como necesario.

Se presentaban 21 festejos (15 corridas de toros, 3 de rejones y 3 novilladas),con 2 actuantes en cada uno de ellos y una serie de garantías para su celebración bajo el brazo, que se convertían en la luz al final del tunel.

Por desgracia, lo que parecía una lancha salvavidas, no resultó ser más que una colchoneta de plástico que no supondrá más que un ligero parche para frenar la gran ola que a medida que llega a la orilla va haciendose más y más fuerte. Porque la "Gira de la reconstrucción", ha quedado demostrado con las primeras fechas, no pretende devolver la tauromaquia a lo que suponía social, económica y culturalamente hace 20 años, sino que vuelve a encaminarla a esa fiesta en decadencia que año tras año pierde interés para los de fuera y verdad para los de dentro.

La "Gira de la reconstrucción" ha vuelto a acartelar a los mejores del escalafón (los que han querido acartelarse) con las ganaderías más prestigiosas. Han traido de vuelta al ruedo a toros descastados (a excepción de alguna que otra ganadería empeñada en no fallar y echar toros bravos), de emoción escasa y con una más que cuestionable integridad. Han traido de vuelta la "indultitis" la falta de rigor en el aficionado y de seriedad en el palco (excepto algún que otro presidente empeñado en que las cosas se hagan bien). 

En definitiva, la "Gira de Reconstrucción" terminará por reconstruir el sistema, pero no la tauromaquia. Y la decadencia de la misma, sigue siendo una realidad tarde tras tarde.

Comentarios