¿Quién fue Domingo Ortega?



Domingo López Ortega, Domingo Ortega. (Borox, 25 de febrero de 1906 - Madrid, 8 de mayo de 1988) 

Hijo de un modesto labrador, al que ayudaba en las labores del campo, no vistió el traje de luces hasta 1928. Fue hermano del matador Luis Ortega. Domingo recibió la instrucción primaria y, a partir de los once o doce años, trabajó en el campo. En su afición a los toros, sin duda, influyó que en las inmediaciones de Borox pastaban los toros de la ganadería de Veragua ya desde los tiempos del rey Fernando VII.

En su juventud frecuentó las capeas de su región y el 14 de julio de 1928 estoqueó su primer novillo, de la ganadería de Buenabarba, en la plaza de Vista Alegre (Madrid), “pero no como profesional”, puntualiza Santainés. El 16 de agosto saltó como espontáneo en Almorox, siendo contratado por el alcalde de ese pueblo para lidiar dos novillos al día siguiente. El 17 de agosto de 1928 vistió, por tanto, su primer traje de luces. El día 25 toreó en Cenicientos y el 30 se anunció en su pueblo como Orteguilla, junto a Salvador García, con novillos de Gumersindo Llorente.

Tras pocas novilladas, las últimas en Barcelona a fines de la temporada de 1930, con gran éxito, tomó la alternativa en la misma Barcelona el 8 de marzo de 1931) de manos de Gitanillo de Triana, que le cedió un toro de la ganadería de Juliana Calvo. Se presentó en Madrid, pues no había actuado en la capital de España como novillero, para confirmar la ceremonia doctoral, con un toro de la ganadería de Julián Fernández, el 16 de junio siguiente, siendo su padrino Nicanor Villalta. Su aprendizaje fue breve, pero se trataba de un torero intuitivo, que desde sus primeras actuaciones en los cosos dio muestras de unas condiciones extraordinarias para la lidia de reses bravas y que cuajó rápidamente en un torero magistral, figurando durante toda su vida artística en un puesto de privilegio.

También lideró el escalafón las siguientes temporadas: en 1932, con noventa y una corridas (había contratado ciento dieciséis, según Don Ventura); en 1933, con sesenta y ocho; en 1934, con ochenta; en 1936, con cuarenta y cinco; en 1937, con treinta y cinco; y en 1940, con cincuenta y siete. El desarrollo de la Guerra Civil en 1938 y 1939, así con la grave cornada que el 13 de septiembre de 1935 le infligió en Salamanca un toro de Graciliano Péréz-Tabernero (que le obligó a cortar la temporada), le impidieron también esos años comandar la clasificación estadística de matadores de toros.

Fue un torero poderosísimo, de los contadísimos que a lo largo de toda la historia tauromáquica han dominado a los toros con que se enfrentaba, por muy duros y difíciles que fuesen. Excelente capeador y seguro estoqueador, con la muleta era excepcional, ya que lograba siempre adueñarse de los cornúpetas desde los primeros pases y mandar en ellos en toda la faena, descollando en las de castigo para los astados de mucho temperamento, aunque supiese torear con suavidad y con pases de adorno. Fue torero de lucha y torero de mimo, recio, sobrio, pero jugoso y con hondura. De estilo clásico y con técnica depurada, lidiador de sorprendente facilidad y con sugestiva personalidad.

Domingo Ortega se retiró en 1941 (ese año sólo toreó cuatro festivales en España y seis corridas en América) y regresó a los ruedos en 1942; volvió a retirarse en 1950 (a pesar de no vestir de luces intervino en veintiún festivales) y reapareció en 1953, a los cuarenta y siete años de edad. Su última corrida tuvo lugar el 14 de octubre de 1954 en Zaragoza, alternando con Jumillano y Pedrés, con toros de Deleitosa. En los años siguientes aún participó en varios festivales benéficos. Una vez retirado se dedicó a su ganadería, que ya poseía desde años antes.

Con el dinero que ganó en su primera temporada de matador de toros, la de 1931, le compró al Duque de Veragua parte de una dehesa llamada de Valjuanete (conocida en Borox por la tierra de los toros). Dehesa que fue en tiempos del Real Patrimonio, al que perteneció también la vacada que luego pasó a poder del ducado de Veragua, y que pastaba en los prados de Valjuanete.

Falleció en su domicilio de Madrid el 8 de Mayo de 1988.

Domingo Ortega intervino en dos películas: en 1955 rodó Tarde de toros, junto a Antonio Bienvenida y Enrique Vera, del cineasta Ladislao Vajda; y en 1983 apareció, breve pero sabiamente, en Tú solo, de Teo Escamilla, protagonizada por los alumnos de la Escuela Taurina de Madrid. En 1950 y 1960 pronunció dos famosas conferencias en el Ateneo y en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, respectivamente, editadas con posterioridad por la Revista de Occidente con un anejo de José Ortega y Gasset.

En la película "Descalzos por el parque", protagonizada por Robert Redford y Jane Fonda, aparece su nombre en un cartel anunciante de una corrida de toros el jueves 12 de septiembre de 1946, en Salamanca, junto con Carlos Arruza y Julio Pérez Vito, que adorna el apartamento en el que viven los protagonistas.

Comentarios