Asaja Madrid pide ayudas directas para la tauromaquia





Asaja Madrid apela por hacer llegar también las ayudas a los ganaderos de reses bravas y solicita una revisión de las medidas adoptadas sobre el aforo para espectáculos taurinos.

La transición hacia la nueva normalidad en lo referente al mundo de la tauromaquia plantea un par de cuestiones de gran calado sobre las que Asaja Madrid quiere poner el foco a la par que invitar a una reconsideración. “Es necesario abordarlo con apertura de miras para huir de los estereotipos, comprender su complejidad y tratarlo con equidad”.

La ganadería brava ni está siendo protegida ni considerada en el marco del proceso de desescalada y transición hacia una nueva normalidad que se vive estas semanas en España. Desde Asaja Madrid se lamenta que los ganaderos de ganado bravo se hayan quedado fuera de las ayudas directas extraordinarias, una ausencia que dificulta el sostenimiento de las explotaciones en unos momentos de especial dificultad ante la paralización de la temporada taurina 2020 como consecuencia de la emergencia sanitaria.





Desde Asaja Madrid, del mismo modo, se considera que las medidas de aforo establecidas por la normativa puesta en marcha por el Gobierno resultan discriminatorias para este sector con respecto a otras actividades también consideradas de índole cultural. Frente a otros espectáculos, donde se aplican porcentajes de aforo a la hora de garantizar la distancia social, en el ámbito taurino se especifica que ésta tiene que ser mínimo de un metro y medio. Desde un punto de vista organizativo, la puesta en marcha de espectáculos se torna aún más inviable, con el consecuente impacto.

Para Asaja Madrid esta desconsideración atenta contra la estabilidad de un sector, el de los festejos taurinos, que garantiza la cría de una ganadería extensiva y autóctona como es la de la raza de lidia. Un motor económico con importantes implicaciones en el apartado social y medioambiental. Se estima que la suspensión de espectáculos taurinos ha provocado hasta el momento unas pérdidas que se acercan a los 80 millones de euros. Es por ello que la agrupación madrileña de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores y Ganaderos insta a las administraciones a que reflexionen e ideen medidas adecuadas para celebrar festejos taurinos con un aforo en las mismas condiciones que el resto de las actividades culturales y que garanticen la seguridad sanitaria de los asistentes.


“El sector del toro bravo está atravesando un momento muy complejo y es fundamental no dejarlo atrás. Genera mucha más actividad económica de la que parece y no sólo se circunscribe al espectáculo taurino en sí. Hay que ir más allá, ver más allá de las corridas. En nuestra sociedad la tauromaquia despierta filias y fobias, cuenta con sus aficionados y también con sus detractores. Pero ese debate, absolutamente respetable, no debe ser nunca objeto central a la hora de abordar la cuestión. Es necesario abordarlo con apertura de miras para huir de los estereotipos, comprender su complejidad y tratarlo con equidad”, reflexiona Francisco José García, presidente de Asaja Madrid.







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