Jesús Alejandro Preciado Plasencia "El Cortejano": "El toro es España, de toda la vida, y lo va a seguir siendo"


Nos encontramos en Solana del Pino, en pleno corazón de Sierra Madrona, al sur de Castilla-La Mancha. En este pequeño pueblo nos encontramos charlando de toros, al atardecer, contemplando la inmensidad de la vida, Jesús Alejandro Preciado Plasencia "El Cortejano" de 21 años de edad y natural de Jalisco (Guadalajara, México) y un servidor.

+ ¿Cómo era tu vida antes de venir a España?
- Pues mi situación antes de venir a España era buena, no me podía quejar, vivía muy bien en mi país. Allá tenía a mi familia, mi trabajo, mis estudios...allá entrenaba, me preparaba , se puede decir que lo tenía todo, estaba muy bien, tenía la vida encarrilada pero hay cosas que las tienes que hacer.

+¿Lo dejaste todo para ser torero?
- Si, lo dejé todo, las comodidades de casa, mi trabajo de peluquero, la familia...realmente lo dejé todo.

+¿Echas de menos a tu familia?
- Si, claro. Eso me sirve, me da fuerzas para seguir adelante y verlos felices..

+¿Por qué torero?
- Buena pregunta. Yo creo que es una de las profesiones más importantes, con la que uno puede transmitir y realmente expresar lo que se siente sin decir una sola palabra, no se ocupa mas que una muleta y un capote para poder decir todo, a veces es complicado, sólo los toreros lo logran. Cuando ví por primera vez un torero, veía un hombre vestido de oro, haciendo el paseillo para enfrentarse al destino y me transmitió tanto que me inspiró a probar suerte en este mundo.

+¿Por qué España?
- Porque es la cuna del toreo. El toro es España, de toda la vida, y lo va a seguir siendo. Aquí hay muchas oportunidades para aprender, la fiesta se vive muy bien.

+¿Cómo fue tu primer día en España?
- Yo llegué a Madrid, antes de viajar a Sevilla, fue bonito pero un poco complicado, no conocía nada. Cuando llegué a Sevilla no sabía donde iba a dormir, tenía apalabrado un alojamiento pero me dejaron tirado, eran las ocho de la tarde y no tenía nada, pensaba que dormiría en la calle y me dije a mi mismo "Que Dios me cuide". Pero, es ese momento, me habló un buen hombre y me ofreció una habitación en su casa.

+Perteneces a la Escuela Taurina de Sevilla, ¿Cómo te recibieron?
- La verdad es que fue muy bonito, no me esperaba esto, llegué y me recibieron como si ya me conocieran cuando realmente jamás nos habíamos mirado a los ojos. Me acogieron como si fuera uno más de ellos.

+Es sabido por todos la situación que vive la tauromaquia con respecto a la sociedad: restricciones de libertad, falta de respeto, de tolerancia, etc. ¿Notas la diferencia entre tus compañeros de la escuela y aquellos que reniegan del toreo?
- Si, totalmente, hay una diferencia muy grande entre los que somos partidarios de la tauromaquia y luchamos por defenderla y la llevamos dentro. Los chavales de ahora ya no tienen ese amor por la vida, por la cultura, por las tradiciones...sólo quieren acabar con ella, sin leer, sin investigar, no tienen inquietudes y así no se puede.

+ ¿Eres consciente de la profesion que has elegido y la extrema dificultad a la cual te enfrentas? Tan dificil que, sólo ellos, los toreros, son capaces de llevarla a cabo
-Pues si, elegí una profesión muy dificil, pero como tu has dicho, sólo los toreros podemos hacerlo.

+ Son muchos los que, como tú, vienen en busca de un sueño desde todas partes del mundo, ¿Quién es referente, tu espejo, aquella persona en la que piensas cuando te rompes en un muletazo?
- Es complicado, una persona que me marcó es mi maestro de México, el primero que creyó en mi, en su exigencia, él es mi refente. Como torero, el maestro César Rincón, ese hombre, esas ganas, esa entrega... todo lo que luchó, un colombiano en busca de un sueño y lo consuguió.

+¿Cómo sientes el toreo?
- Como algo único, no tiene comparación con nada. Lo siento como algo de dentro, desde el más allá. Llegas a impactar al mundo sin una palabra, así lo siento yo.

+¿Qué piensas de aquellos que no creen en ti?
- Pues no pienso nada, al contrario, es su opinión, su punto de vista, que cambiará cuando vean que si se cree en uno mismo se puede lograr todo lo que se propone.

+¿Y si no lo consigues?
- Pues no pasa nada, lo intenté, haces todo lo posible por lograrlo y me iría satisfecho habiendo disfrutado todo lo que estoy viviendo. Pero, ¿sabes? Lo voy a conseguir.

+Jesús "El Cortejano", peluquero de profesión convertido en torero por un corazón que sueña, muchas gracias y suerte, torero

- Gracias. Me gustaría agradecer en primer lugar a todas las personas de México que me apoyaron y creyeron en mi. También a todas las personas con las que he pasado estas fechas tan señaladas y a la vez tan complicadas para los que estamos sólos. Gracias a mi compañero y amigo, José Ponce, de la escuela taurina de Sevilla, a su hermano Sergio Ponce, a su familia y amigos, a los paisanos de Solana del Pino, a todos ellos, por acogerme como uno más en su casa para que no estuviera sólo esta pasada navidad. Jamás en la vida lo voy a olvidar, muchas gracias.


Sergio Ponce










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