Efemérides taurinas: Creación de la Asociación Benéfica de Auxilios Mutuos de torero


Tal día como hoy en Madrid el 30 de octubre de 1909 se crea, gracias a Ricardo Torres Reina "Bombita", la Asociación Benéfica de Auxilios Mutuos de toreros.

Eran muchos los toreros que caían heridos o muertos en los ruedos de la geografía taurina durante la segunda mitad del siglo XIX.

Tras la muerte de Manuel García “El Espartero” ocasionada por el toro de Miura “Perdigón”, los profesionales se planteaban la necesidad de una asociación que velara por los intereses de los toreros caídos en la batalla, que en muchos casos, no tenían recursos para costearse ni los tratamientos médicos de su cura, ni los gastos para sobrevivir durante el periodo de recuperación en el que no podían ejercer su oficio.

Con la firma de los estatutos de la Asociación Benéfica de Auxilios Mutuos de Toreros, quedaba cumplido el sueño de "Mazzantini y "Minuto", que idearon a finales de siglo la creación de un Montepío de Toreros.

Aquel 30 de octubre de 1909 el matador de toros Ricardo Torres "Bombita", heredero y promotor de la idea, se convertía en el primer presidente de la nueva asociación que velaba por los intereses de los toreros.

Con la ayuda de don Carlos Caamaño, Director General de la Deuda y Clases Pasivas, "Bombita" fundaba el Montepío de Toreros a la vez que el diestro emprendía una campaña contra las empresas taurinas para favorecer las condiciones de los contratos de los espadas y reclamar mejoras en el trato que los empresarios daban a los diestros.

La cuota que se acordó para que abonaran sus afiliados fue de cinco pesetas mensuales y la actividad del Montepío comenzó tan sólo un día después de su creación, pues el 31 de octubre fueron heridos en la novillada que se celebraba en Madrid el banderillero "Vito" y el espada Pacomio Peribáñez, quienes desde aquel mismo día empezaron a percibir quince pesetas diarias por parte del la institución recién inaugurada.

Fue sin duda la creación del Montepío un avance para los profesionales del toro, una garantía para su dignidad y un engrandecimiento de la profesión.





"Bombita", gestionó a la perfección la institución a la que cedió los beneficios de la corrida en la que se despidió de los ruedos en la plaza de Madrid la temporada de 1913.

El 9 de junio de 1924, el Montepío de Toreros, bajo la dirección de Marcial Lalanda, quien sustituyó en el cargo de la presidencia a "Bombita", compró un hotel en Madrid y costeó su reforma para que se convirtiera en el Sanatorio de Toreros, sin duda uno de los máximos logros que consiguió la Asociación, ya que por el mismo pasaron infinidad de profesionales heridos en el ruedo, pudiendo así recibir la atención necesaria para curar sus heridas.








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